Luego de más de quince años de debate público, instancias judiciales y controversias sociales, el Senado de Mendoza autorizó la explotación de uno de los principales yacimientos de cobre de la provincia. Con la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto PSJ Cobre Mendocino, la iniciativa quedó habilitada para avanzar en la explotación del mineral en la zona de Uspallata, departamento de Las Heras.
Este hecho representa un cambio relevante en el escenario productivo provincial y abre nuevas expectativas en torno al desarrollo de la minería. Sin embargo, desde EnviroControl el análisis se realiza con una mirada técnica y realista, entendiendo los tiempos propios de este tipo de industrias.
“Los proyectos mineros, tanto en Mendoza como en provincias como San Juan, son proyectos de largo plazo. No esperamos una gran actividad en el corto plazo, ya que no hay proyectos de gran escala listos para ejecutarse de manera inmediata”, explica Miguel Ingrassia, ingeniero del equipo de Ingeniería de EnviroControl.

En este sentido, si bien la habilitación de la actividad minera es una señal positiva, los impactos concretos en términos de inversión, obras y demanda de servicios especializados se proyectan hacia horizontes de cuatro a cinco años, especialmente en el caso de los grandes desarrollos.
Minería en Mendoza: oportunidades reales y una mirada de largo plazo